martes, 6 de enero de 2009

No guardes odio en tu corazón

¿Cómo puedo dejar de odiar cuando hay "algunos humanoides" (por no llamarlos salvajes) que te lo están poniendo en bandeja? ¿Cómo no odiar a aquellos semejantes que te putean? Yo no soy perfecta ni mucho menos, ni me considero santa, pero no voy por la vida puteando a nadie, ni jodiendo la vida de mis semejantes, no voy con mala fé, pero no puedo dejar de odiar, de sentir rabia y ganas de venganza , impotencia, ante las personas que a lo largo de mi vida han ido marcando mi alma con cicatrices de odio contenido, contenido porque yo no soy capaz de devolverla y aunque me muero de ganas se que lo mejor de todo es olvidarse cuanto antes del asunto y del ejecutor (llámese hijo de puta) en cuestión para que la herida sea lo menor posible!
El único miedo que me da es que explote un día de tanto contenerme! Ése es mi mayor miedo, porque entonces parecerá que la bestia soy yo, y aparentemente puede que lo sea, pero en éste mundo pagan siempre justos por pecadores, así que volveré a confiar un día más en la justicia divina, en el día del juicio final! Si no fuera porque creo en esto no tendría fuerza para seguir tirando del carro.
"Las verdaderas diferencias en el mundo hoy no son entre judios y árabes; protestantes y católicos; musulmanes, croatas y serbios. Las verdaderas diferencias se encuentran entre los que abrazan la paz y los que la quieren destrozar; entre los que miran hacia el futuro y los que se agarran al pasado, entre los que abren sus brazos y los que se empeñan en cerrar sus puños" (Bill Clinton)

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