Así es la naturaleza, ya lo sabíamos, pero nos ha dado un duelo enorme, ya que simbólicamente teníamos puestas las ilusiones en ellos como si del mismo Mateo se tratase, y a pesar de saber que a éste no le va a suceder nada parecido, rogamos porque su ángel de la guarda sea buen protector.
Me da rabia ver como la sociedad SNOB de hoy día, que sigue las modas y tendencias sin pararse a pensar por un momento que ellos no son los dueños de la situación, dicen ser amantes de los animales y se empeñan en tenerlos en casa, encerrados, solos, tristes, encarcelados en jaulas...
Y cuando éste se les muere, lloran por él, y al poco vuelven a tener otro ¿Es que el dolor no les ha enseñado nada? ¿Les gustaría a ellos ser mascota de alguien? La naturaleza tiene sus reglas y aunque a veces son duras, es de indescriptible belleza cuando está en todo su explendor de biodiversidad.La culpa en ningún caso es del animal, por mucho que éste haya sido el que nos ha robado la alegría de ver cómo los pajaros anidan en nuestro jardin con plena libertad y sin miedo a los humanos que en ella habitamos; La culpa es del hombre que retiene al animal y luego lo abandona a su suerte, concretamente si ha sido el gato de los salvajes, tenía que estar pasando hambre.
Sólo nos queda esperar que los padres se hayan salvado y puedan anidar en un nuevo y más seguro lugar.
