miércoles, 12 de octubre de 2011

La clase política

Indignados y fatigados estamos de ver cómo se lo montan algunos y quieren seguir viviendo del cuento, cuánta hipocresía, qué rollo nos quieren contar ahora con las medidas de austeridad si ellos aún no se han bajado el sueldo ni pretenden prescindir de la pensión vitalicia, nos manipulan para que seamos borregos (nos tienen adormilados con el futbol y los programas de cotilleos), hacen como que se ponen verdes en las campañas electorales y luego van de la mano a la hora de robar nuestro dinero, y encima presumiendo ante los medios del dinero que ganan y de los bienes que tienen! ¿Y por qué cobran tanto dinero? ¿Por ocupar un cargo público susceptible de ser blanco de terroristas? Mentira, si ser político en España no conlleva riesgos, somos borregos pacíficos! ¿Por desempeñar un cargo de responsabilidad? ¿Qué responsabilidad?

¿La de llenarse los bolsillos con nuestro dinero? ¿La de contratar a los amiguitos en puestos en los que no se tiene que trabajar (no sabrían hacer la O con un canuto), solo figurar? ¿La gran responsabilidad de preocuparse por la sociedad? JA! JA! JA!


Como diría el gran Fernándo Fernán Gómez... ¡A LA MIERDA!

Si de verdad se preocupasen algo por la sociedad comenzarían no dando la mierda ejemplo que dan, porque hoy en día se premia al sinvergüenza y se castiga al humilde trabajador, sea de la clase que sea, aún queda gente buena y humilde, gracias a Dios, pero esos no llegarán nunca a políticos porque para eso hay que convertirse en otra especie: Homo hábilis (inferior a la sapiens, pero muy habiles en hinflarse de riquezas terrenales)

Lo que es triste es ver tanta gente engañada creyendo poseer un nivel de vida más que digno y de repente quitarles todo, trabajo, dinero, vida, ilusión..., tanta gente engañada por todas partes, y los BANQUEROS Y POLÍTICOS frotándose las manos, viendo como la sociedad cada vez es más pobre tanto económicamente como culturalmente (pues la educación a decaído mucho) y ellos cada vez más ricos.

Allá ellos con su conciencia, todo el mal que hacen se lo están haciendo ellos mismos.

Yo de momento, daré al césar lo que es del césar, pero espero no caer en la tentación de odiarles, intentaré ignorarles.